Aunque conocer una sola ciudad de Brasil no es conocer enteramente lo magnífico que puede ser el resto del país, San Pablo es una ciudad enorme, sus calles a diferencia de las Bogotá son complejas en su distribución, no es posible pensar en desplazarse como se desplaza uno en nuestra capital, más aún su transporte público es muchísimo más organizado, la existencia de un tres sistemas masivos de transporte han resuelto bastante el asunto de la movilidad, aunque siguen habiendo atascamientos y embotellamientos. La distribución de las viviendas por clases sociales no es tan marcada como en Bogotá; San Pablo es mixturada, se encuentran casas de clase media, casas menos agradables en su presencia y condominios muy lujosos seguidos en la misma cuadra.