Rechazo tajantemente el rescate de secuestrados a sangre y fuego. Rechazo que las familias reciban a sus seres queridos en ataúdes y con honores militares. Por eso necesitamos un avance en el proceso de liberación impulsado por la Organización Colombianos y Colombianas por la Paz. El Gobierno debe colocar las garantías suficientes para que inicie la entrega unilateral por parte de las FARC.
