Decíamos en nuestra columna anterior, refiriéndonos a la extrañeza que nos produjo, ya hace más de diez años, que el Instituto para la Recreación y el Deporte de Soacha concediera ayuda a un Club Deportivo, sin que llenaran el requisito legal de la Personería Jurídica, establecido en el artículo 24 del Decreto 1228 de 1995 y, además, que el Director de aquél, en ese entonces, tramitó y consiguió que se girara un auxilio a un Club del que era socio, según consta en el Acta 01 de enero 8 de 2.000, lo mismo que lo eran los empleados del mismo Instituto, nombrados por su superior Fabio Rico, señores Albeiro Cifuentes, Álvaro Ospina Cadena, Miguel Álvaro Piñeros, Edgar Cárdenas, Fernando Torres, contratista del Instituto y Yury Frasser Acevedo, ex secretario del Instituto y Concejal de la época, dineros que se consiguieron con la anuencia del Alcalde, Presidente del Instituto, Wilson Darío Cabra Cruz.