Cuando hablamos de violencia, no nos estamos refiriendo sólo a su expresión más grosera: la violencia física. También existe la violencia económica, racial, religiosa o la psicológica, interna y personal (presiones psicológicas, explotación, discriminación e intolerancia). De aquí surge la conceptualización de la No Violencia Activa. En primer lugar consiste en denunciar y resistir la violencia existente y por otra parte, en la construcción de espacios solidarios y no violentos, organizando lo positivo existente (reconocido por el mismo grupo social) en el interior de tres planos fundamentales: institucional, individual o personal, comunitario o social.
Bajo estos parámetros se hace necesario, en primera instancia, “desnaturalizar” la violencia disfrazada bajo diferentes formas, reconociéndola en la cotidianidad en donde se ha convertido en una situación común y en muchos casos no asimilada como una problemática que afecta y deteriora la calidad de vida y reflejándose en cada una de las áreas del desarrollo humano. Es necesario reconocer la violencia naturalizada en escuelas, entorno social-comunitario e interior de cada individuo.
Es así que desde este espacio que hoy proponemos con la ayuda de los funcionarios y colaboradores del Centro de Arbitraje y Conciliación de la Cámara de Comercio de Bogotá y como misión fundamental de la Corporación Humanista, esperamos contribuir en la construcción de un mundo más humano, solidario y No Violento colocando al alcance de todos los usuarios de PeriodismoPúblico.com: talleres, documentos, herramientas, iniciativas, experiencias e invitaciones a espacios afines y todo aquello que contribuya para la construcción de la sociedad que proponemos.
Alejandro López Torres Director Corporación Humanista

