Ducales: otro de los sectores olvidados de Soacha

Viernes 21 de enero de 2011, por Samuel Augusto Gallego Suárez




Entre Compartir y Villa Sofía, con el deteriorado Humedal Tierra Blanca en medio, sirviendo como antesala a este popular pero maltratado barrio, se encuentra una humilde comunidad que día a día busca un sinnúmero de alternativas para afrontar cada uno de los delicados problemas que la azotan. Esta es una radiografía de algunas de esas serias dificultades.

Basta con decir que Ducales es uno de los barrios que más problemáticas sociales tiene dentro de la comuna uno, que su único humedal se ha convertido en el vertedero de cuanta fábrica hay allí instalada y el lugar propicio en el que los irresponsables arrojan cualquier tipo de escombros y hasta cadáveres de animales muertos, que es ese mismo lugar donde las almas errantes se alojan y permanecen al acecho de ver a qué incauto logran arrebatarle sus modestas pertenencias, que así mismo este es su refugio para satisfacer su subconsciente con sustancias prohibidas y que al mismo tiempo ese es el único camino existente en el que niños, jóvenes y adultos deben pasar para poder ir de un lugar a otro, por encima de los eventuales riesgos que se corran en el trayecto.

Pero si en el humedal se concentra una escasa poción de la torta de flagelos que martirizan a los vecinos de Ducales, se debe decir que la salud para estas personas es escasa, que sus vías están al borde del colapso, que la seguridad es crítica, que los problemas se incrementan y que es poco lo que hacen las autoridades por tratar de mitigar el impacto.

“Por el camino del humedal transitan más de mil personas diariamente desde las 5 am hasta las 10pm. Cuando el nivel del agua baja se produce un estancamiento generando malos olores y contaminación, lo cual sumado a los líquidos que arrojan las empresas que se ubican sobre la ronda del ecosistema denota una grave problemática ambiental. Hace unos meses se hizo una caminata con el Contralor de Soacha y él mismo verificó que en efecto existen unas empresas que lavan canecas industriales cerca de donde nace el humedal, entonces arrojan esos desechos y por supuesto los afluentes no pueden correr como debe ser y se estancan originando olores sumamente fétidos”, explicó Henry Mantilla, Presidente de la JAC de Ducales I sector.

De acuerdo a lo dicho por Mantilla, vale la pena mencionar que el mismo Contralor de Soacha se ha puesto al frente de la problemática y ha iniciado acciones en busca de castigar a los responsables del ‘crimen ecológico’ que se está cometiendo con el Humedal Tierra Blanca.

Seguridad, jóvenes y niños delincuentes

Como producto de la mínima atención social y la carencia de oportunidades que permanecen vigentes en Ducales, varios de sus muchachos han optado por conformar grupos delincuenciales o sencillamente vincularse a los que ya existen para escapar de la realidad y sobrevivir a la sombra de la ilegalidad y el hampa.

“Existe una gran preocupación debido a que hay muchachos desocupados que se han metido en el vicio y encuentran en el hurto una alternativa para conseguir sus recursos de supervivencia. Contamos con la presencia de un batallón del Ejército y un CAI de la Policía, pero eso resulta insuficiente debido a que no se hacen recorridos por las zonas críticas del barrio para prevenir que sucedan esos casos de inseguridad. Tanto quienes van a trabajar como los niños que cruzan ese camino (el del humedal) para ir a la escuela, corren el riesgo de perder sus pertenencias, aunque vale pena mencionar que eso es algo que se presenta en toda la comuna uno. Las pandillas que se están formando crecen cada vez más y es difícil determinar cuántos individuos son los que están en eso. En muchos casos cuando se arriendan las viviendas y por el mismo afán de conseguir clientes, los propietarios no se fijan a qué personas les rentan sus casas y de ahí es que provienen muchos de los muchachos que se vinculan a estos grupos delincuenciales haciendo que el flagelo se incremente, teniendo en cuenta también que aquí vienen otros ‘pelaos’ de barrios aledaños que delinquen en compañía de los que viven acá”, indicó el Presidente.

La Salud, una sensible crisis sanitaria

Los perros y demás animales callejeros han sido los causantes de la crisis de salud pública que vive Ducales actualmente, pues gracias a que jamás ha habido una campaña de prevención para evitar que las mascotas se sigan reproduciendo, esto ha propiciado la aparición de enfermedades y brotes de contaminación que han disminuido la calidad de vida de quienes viven en el barrio.

“Aunque se han presentado campañas de salud, no se ha contado con las suficientes vacunas para esterilizar a los animales callejeros y entonces cuando una de estas mascotas está en celo se estimula el crecimiento indiscriminado de los mismos. Cerca de donde permanecen los perros se hayan jardines infantiles y los niños permanecen en riesgo de estar en contacto con esas criaturas que en muchos casos permanecen enfermas o con rabia, es un problema sanitario y de salud pública. Se debe elaborar un plan de contingencia para hacer frente a esa dificultad y buscar el bienestar de la comunidad, quizás con la instalación de un puesto de salud o una central de urgencias para las personas que son atacadas por los animales rabiosos, como me ocurrió a mí el pasado 7 de diciembre”, agregó Mantilla.

Vías, la falta de planeación y el grave perjuicio para toda una comunidad

Este es quizá el problema más grave que se presenta en Ducales, no tanto porque sea derivado de una crisis social o cultural, sino porque se dio como resultado de la improvisación de unos constructores irresponsables que en ningún momento fueron capaces de prever los daños que se presentarían luego de la intervención de cuatro de las principales calles del barrio, como son la Cr. 7, la Cll. 6 A, la Cll. 6 B y la Cll. 7 E.

Fue en el año 2007 cuando por una gestión de la Gobernación de Cundinamarca a través del Contrato SOP V 245 - 07 se ordenó la reconstrucción de los mencionados tramos. Hoy y a pesar de que en su momento se aseguró que estaba garantizada una duración de cinco años, desde hace más de cinco meses esas intervenciones literalmente ‘se reventaron’ quedando peor que como estaban antes de ejecutar los trabajos y por eso se inició una investigación por parte de la Contraloría de Cundinamarca para establecer las presuntas irregularidades que se dieron durante esta construcción.

“Ese contrato se ejecutó hace año y medio, pero las condiciones en las que se dio fueron demasiado irregulares. En ese sentido se envió un oficio a la Contraloría de Cundinamarca el pasado 10 de agosto y desde entonces los señores del Consorcio Urbano (quienes realizaron las obras) no se han hecho presentes para arreglar el daño que hicieron. Hasta hoy no se ha tomado una medida concreta en este caso y es algo que se ha visto en otros sectores de la comuna uno con obras que no se han planificado; las cosas que no se hacen bien desde el comienzo nunca quedan como debe ser. Hablamos de algo que se esperó durante 20 años y que desafortunadamente cuando se realizó preferimos que jamás se hubiese hecho”, señaló el Presidente de Ducales I sector.

Precisamente en ese oficio del 10 de agosto la Contraloría concuerda en que las obras presentan serias averías y una pésima calidad en el proceso constructivo. Frente a lo anterior, el ente de control emitió una ‘función de advertencia’ a fin de que las partes contratista, contratante e interventora apliquen de inmediato los correctivos del caso para entregar a los residentes de Ducales la obra que estaban esperando: un trabajo con calidad; sin embargo luego de cinco meses de aquel pronunciamiento, es la hora en que las calles continúan igual de destruidas.

Periodismo Público acudirá ante la Contraloría Departamental para indagar acerca del cumplimiento que este mismo despacho hizo el 10 de agosto del 2010, en la búsqueda de ayudar a remediar la ‘chambonada’ que le dejaron a la comunidad de Ducales.