El toque de queda para menores de edad comenzó a regir desde este lunes seis de septiembre y se prolongará durante dos meses; se unirán las comisarías de familia, la Policía de infancia y adolescencia, las alcaldías y el ICBF. Este se aplicará entre las 11 p.m. y las 5 a.m, tiempo durante el cual las patrullas de la Policía harán las inspecciones necesarias para encontrar a los jóvenes infractores.
El coronel Fabio Castañeda, comandante de la Policía de Cundinamarca, dijo que la medida se tomó para contrarrestar a los delincuentes y evitar problemas de orden público que se han venido presentando. "Es necesario fortalecer la convivencia y la seguridad de estos 58 municipios y evitar los riesgos que genera la delincuencia, el licor, el cigarrillo y la droga a los menores", puntualizó.
"Es lamentable decir que de 4.800 personas detenidas en lo que va del año, 283 son infantes y jóvenes que han sido judicializados por delitos como hurto agravado o simple, lesiones personales, porte y tráfico de estupefacientes", afirmó Castañeda.
El oficial de policía también dijo que el toque de queda cobija a municipios como Zipaquirá, Facatativá, Soacha, Girardot, Fusagasugá, Cáqueza y Chía, entre otros.
El coronel señaló que si algún menor es encontrado violando la norma, la policía lo llevará de inmediato a un hogar de paso desde donde se notificará a sus padres para que lo recojan; además los responsables del menor deben firmar un acta que los compromete a cuidar a su hijo para que no reincida.
Finalmente hizo una advertencia a las discotecas para que no permitan el ingreso de menores y mucho menos la venta y consumo de licor, ya que se expondrían al sellamiento del negocio, según lo establece la ley.
