El mágico evento comenzó a las 9:00 a.m. y ante el asombro, felicidad y espontaneidad de niños y adultos, se empezaron a vivir momentos maravillosos con todo lo que la Administración tenía planeado. El Parque el Fresal, literalmente, estaba invadido de gigantescos inflables de todos los colores para que niños y adultos disfrutaran de juegos, deportes extremos, el túnel de la imaginación, llamativos personajes interactivos y actividades de mach.
Las interminables filas para poder acceder a los inflables no se hicieron esperar, pero niños y adultos hicieron gala de su paciencia con amabilidad y cortesía.
