Partidos se resisten a cumplir decreto que reglamenta publicidad electoral

Ninguno de los partidos y movimientos políticos que participa en el actual proceso electoral cumple lo requerido en el Decreto 256 del 03 de diciembre de 2013, ‘por medio del cual se regula la forma, características y condiciones para el número máximo de cuñas radiales, avisos en publicaciones escritas y vallas publicitarias’ que pueden hacer en el municipio de Soacha.


Entre otros aspectos, el mencionado Decreto estipula que no se pueden fijar avisos ni propaganda sobre postes de apoyo a las redes eléctricas y telefónicas, puentes vehiculares y peatonales, torres eléctricas y cualquier otra estructura de propiedad del Estado, ni en edificios, sedes de entidades públicas o administrativas, ni colegios oficiales.

Así mismo limita el número de vallas a cinco por partido o movimiento en todo el perímetro del municipio, y pasacalles a uno por comuna. (Consultar aquí el Decreto 256 del 03 de diciembre de 2013)

Sin embargo todo se queda en el papel porque en Soacha las autoridades hacen caso omiso al Decreto, y cada partido termina haciendo finalmente lo que le parezca.
Si bien es cierto la Secretaría de Planeación, a través de la Dirección de Gestión Bioambiental, ha estado atenta a que todos los partidos, movimientos políticos y grupos significativos de ciudadanos cumplan el Decreto, su papel sólo se limita a entregar informes para constatar la violación de la norma, pero quienes tienen que actuar son otras dependencias y entidades. Por lo menos así lo estipula el Artículo Décimo cuarto del Decreto en mención, que reza: “En caso de realizarse publicidad o propaganda electoral sin autorización o en sitios prohibidos, será retirada previo concepto técnico de Planeación Municipal. Su retiro estará a cargo de la Secretaría de Infraestructura, Valorización y servicios públicos, la Policía Nacional, los Inspectores de Policía de la zona y el cuerpo oficial de bomberos”.

Precisamente la Dirección de Gestión Bioambiental ha elaborado tres informes pormenorizados, con fotografías de apoyo y con los datos precisos como dirección y partido político que viola el Decreto, y si bien es cierto se han adelantado operativos, no han sido suficientes para evitar que Soacha esté inundada de propaganda electoral.

Un caso especial es el de la valla ubicada en la sede del candidato Jorge Rozo, en el parque principal. Aunque se ha requerido al partido en tres ocasiones, no han querido desmontarla, más si se tiene en cuenta que los demás movimientos y partidos sí lo hicieron (sólo las ubicadas en el parque).

Al no atender el requerimiento, la Secretaría de Planeación tiene listo el oficio dirigido al Consejo Nacional Electoral informando lo sucedido para que actúe de acuerdo a la ley. Sin embargo hay que decir que las autoridades municipales tienen la potestad de hacer cumplir la norma, pero por factores que se desconocen, no lo hacen.

Lo cierto es que en cada campaña electoral Soacha es territorio de nadie, y cada quien hace lo que le parezca. Y más grave aún que las autoridades municipales no coordinen las acciones pertinentes o se culpen entre sí, desconociendo el mismo Decreto que en su artículo Décimo cuarto es claro y atribuye responsabilidades precisas.

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