Transmilenio en Soacha (Parte I)

El ingreso del sistema masivo de transporte de la capital de la República Transmilenio a nuestro municipio para el mes de diciembre anunciado en días anteriores por el Arquitecto Juan Carlos Nemocón Mojica, Alcalde de Soacha, sin lugar a dudas es una noticia que hace algunos años atrás la esperábamos; sin embargo de los sobrecostos, demoras en las obras y fallas en el diseño, estructura y planificación, al parecer son una realidad.


Es de anotar que respetando todos los convenios y trámites administrativos en este tipo de obras de alto impacto que generan desarrollo, nunca personalmente he podido estar de acuerdo que las vías de uso y dominio público se adjudiquen a la empresa privada como en este caso; además que la seguridad y equipamiento demanda de una serie de gastos del presupuesto de la nación y en definitiva los únicos beneficiados dentro de la industria del transporte son los empresarios que con sus grandes capitales que no tienen competencia, van desplazando los pequeños propietarios que en la mayoría de los casos deberán buscar nuevos horizontes.

La pésima prestación del servicio público de pasajeros por carretera por parte de las empresas adjudicadas dentro del convenio interadministrativo Soacha- Bogotá; la falta de un entendimiento racional por parte de todos los directivos de las empresas, la inescrupulosa guerra del centavo; la insuficiente reposición de parque automotor generada a base de una Resolución Ministerial en donde se congela el incremento de los mismos, han generado los cambios que como tal son conocidos en la actualidad y esta cruda realidad debe ser analizada por los empresarios locales del transporte, ya que si no presentan propuestas y proyectos que tiendan a mejorar el servicio como tal, pueden ser absorbidas por el sistema.

Un tema que no se ha tocado dentro de este importante proceso es el seguimiento de la adquisición o compra de las capacidades transportadoras por parte de Transmilenio a las empresas; situación que como tal debe ajustarse a la Ley y tener un seguimiento para se cumpla lo acordado. Es deber de la Dirección Regional de Tránsito de Cundinamarca y el Ministerio de Transporte hacer el seguimiento para que de acuerdo a las capacidades adquiridas se otorgue la tarjeta de operación a los buses articulados y biarticulados del sistema, si es competencia de este o en su debido caso por la Secretaria de Movilidad del Distrito, porque entre otras cosas deberíamos decir que con la inauguración del sistema y la prestación del servicio, como quiera sea el acuerdo, se convierte Transmilenio ya en un servicio intermunicipal.

Este tipo de avances significan progreso y desarrollo para la ciudad de Soacha en manera particular, sin embargo es de anotar que existe la falta de planificación dentro de la construcción de la calzada en su primera fase; tenemos entendido que ingresan a operar un promedio de 30 buses por parte de Transmilenio en su etapa inicial y podría asegurar que la calzada es demasiado amplia para tan insignificante parque automotor y que como tal la Autopista del Sur no está preparada para satisfacer con agilidad la demanda del ingreso de todo tipo de vehículos que desde el sur ingresan a la capital de la República.

En estos días de cierre temporal de la calzada de uso exclusivo del sistema, hemos podido observar unos trancones impresionantes para poder avanzar en el tramo Soacha – Bosa, ya que no quedan los carriles suficientes frente a la demanda que exige la movilidad en esta importante zona del país; en días anteriores en declaraciones entregadas por nuestro Alcalde Juan Carlos Nemocón a Caracol Radio, en una entrevista exclusiva al periodista Darío Arismendi, entre otras cosas aseguró que “va a mejorar la movilidad, y que se van a tomar medidas para que nos permita tener un ahorro en el trayecto”. Con todo respeto le puedo asegurar que esto no va a ser así, ya que la demanda del flujo vehicular es muy alta en días ordinarios y ni pensarlo en un retorno de puente festivo, cuando al tiempo tengan que circular los vehículos que normalmente transitan por este corredor y el sistema al mismo tiempo.

Mucho más que medidas como la restricción de un pico y placa, se deberían buscar junto al gobierno Departamental y Nacional soluciones que por una vez determinen definitivamente con este problema; la construcción de la avenida de oriente es inminente, se debe hacer el esfuerzo y poner en marcha lo más pronto posible este importante proyecto que en varias oportunidades como conocedores del tema y voceros de las fuerzas vivas de la ciudad lo hemos manifestado; además que el caos generado en la Autopista no es problema del Alcalde de turno en nuestro Municipio, sino es un problema de la nación ya que esta vía es del orden nacional y es competencia directa del Ministerio de Transporte y como tal el Gobierno Nacional debe tomar cartas en el asunto ya que, entre otras cosas, es el responsable de la sobrepoblación en el municipio con la adjudicación de los programas de vivienda que son de dominio público.

Es de aplaudir algunas de las gestiones realizadas por nuestro Alcalde, sin embargo en la iniciativa de recibir el sistema sin buses alimentadores es algo que desde su inicio está previsto, situación que como tal perjudicaría directamente el bolsillo de los soachunos. Es muy importante que se revise este tema y que aparte de tener una buena organización, las empresas que van a prestar este tipo de servicio con un control riguroso de sus operaciones como tal, Transmilenio tenga responsabilidad ya que estos buses o en efecto los colectivos, van a formar directa o indirectamente parte del sistema y como tal este operador debería subsidiar una parte de los costos operacionales de las empresas para que se ajuste un pasaje cómodo que no cause inconvenientes.

@galo de jesus.

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