¿Ya se inició la construcción del hospital?

Viernes 2 de marzo de 2018, por José Ignacio Galarza Mayorga




Por lo menos este humilde servidor lo ignora, pero se puede deducir del contenido de una información del periódico EL TIEMPO publicada el 25 de marzo de 2.015 que, a continuación me permito transcribir:

“Millonaria obra en Soacha se adjudicó con falsos empleados. Empresa que ganó licitación habría sustentado experiencia con ingenieros que no trabajan para ella.
Una de las firmas del Consorcio CB 2014, ganador de la millonaria licitación para la nueva sede del hospital Mario Gaitán Yanguas, en Soacha, habría presentado como parte de su equipo a profesionales de ingeniería y arquitectura que no tienen ninguna relación laboral con la empresa.

Así lo denunció el ingeniero Leslie José Quintero Picón ante la Personería y la Procuraduría, al ver que en la presentación de la propuesta la empresa Construcciones Benavides Ltda, que tiene 20 por ciento de la participación del consorcio, utilizó su nombre, cédula y matrícula profesional de un documento anexo adjunto en el Portal Unico de Contratación (Secop).

En el archivo aseguran que desde marzo del año pasado él mantiene un contrato a término indefinido con ellos. “En el 2014, yo trabajaba en Manizales. Nunca he trabajado para Benavides, solo envié mi hoja de vida para otra convocatoria de ellos, pero jamás he firmado un contrato, ni tampoco para usarlo en licitaciones”, le aseguró a este medio el ingeniero.

Según documentos que conoció EL TIEMPO, Quintero trabajó para la constructora Abril, en Bogotá, a comienzos del año pasado y firmó un contrato por prestación de servicios con el ingeniero Gustavo Adolfo Torres, de Manizales, para trabajar como director de obra en la construcción de la seccional del Instituto de Medicina Legal en Caldas. El contrato tiene fecha del 5 de agosto y, según él, terminó en diciembre, cuando regresó a la capital para continuar con los estudios de su maestría.

Estas son pruebas para demostrar que no estuvo ni está vinculado a la firma Benavides. Quintero cuenta con experiencia en la construcción de hospitales y centros de salud, perfil que requería la firma para cumplir con los pliegos de la polémica licitación, criticada por otras firmas interesadas en participar, pero que no lo hicieron por las específicas exigencias de los pliegos, como denunció este medio en enero”.

La nueva infraestructura para el Gaitán Yanguas es –como reconoció la misma administración local- la obra más importante y necesaria por la crisis de salud que enfrenta el municipio, por lo que llamó la atención entre las otras empresas que para la adjudicación del contrato, de 47.738 millones de pesos, se hubiera presentado como proponente el consorcio CB, que solo se mantuviera abierta durante cinco días hábiles (entre el 15 y el 22 de diciembre del 2014) y que fuera adjudicada el 31 de diciembre en medio de las fiestas de fin de año.

Posteriormente el 31 de diciembre de 2015, se dijo en Periodismo Público de Soacha, que hace exactamente un año lo dispuso así e señor Nemocón. “Se trata de la adjudicación de la licitación para construir el nuevo Hospital Mario Gaitán Yanguas, un dudoso proceso licitatorio por 47.738 millones de pesos que duró tan solo cinco días, pero que hoy investiga la Fiscalía y la Procuraduría. El escándalo se suscitó por dos factores: el primero porque el proceso licitatorio se hizo en plenas festividades de fin de año y duró tan sólo cinco días hábiles (entre el 15 y el 22 de diciembre de 2014) y su adjudicación se hizo el 31 de diciembre al Consorcio CB 2014.El segundo factor es que solo se presentó una firma que resultó ganadora y con profesionales de ingeniería y arquitectura que no tienen relación con la empresa.

La responsabilidad de este escándalo recae directamente en el alcalde Juan Carlos Nemocón, por cuanto en agosto de 2014 retomó de manera exclusiva la facultad que había delegado en sus secretarios para celebrar contratos y el 16 de octubre siguiente publicó el aviso convocatorio a una licitación que debía terminar el primero de diciembre del mismo año. También son responsables las secretarias de Salud Nathaly Sierra Peñuela y de infraestructura Dora Vera. Nadie se explica por qué el alcalde Nemocón permitió que en plenas festividades se abriera una licitación de $47.738.498.335 y que estuviera abierta solo 5 días hábiles, y más grave aún, que se adjudicara con solo un proponente. En un informe de Caracol Radio el 3 de abril de 2015, se asegura que detrás del contrato figuran los nombres de algunos de los procesados por el más grande escándalo de corrupción en Bogotá.

Al consorcio ganador se le critica que algunas de las firmas presentan irregularidades y falta de experiencia.

Lo cierto es que tanto la Fiscalía como la Procuraduría están al tanto del asunto y se encuentran investigando qué pasó exactamente con la licitación para la construcción del nuevo hospital de Soacha, un hecho que enloda el ya desgastado nombre del ex alcalde Juan Carlos Nemocón y de varios de sus funcionarios”.

Y del dinero para la obra del comentadísimo Hospital, ¿qué? Lo devolvieron? En dónde está? Qué se ha hecho para el nuevo Hospital? Qué dice al respecto el ex alcalde Nemocón? Qué hace ahora tan importante personaje? Está construyendo nuevas urbanizaciones en Terreros?

También el señor Nemocón, como su compañero de Concejo en Soacha, aspira algún día a llegar a la Cámara? Que buena pareja sería, porque también, seguramente, podrían hacer negocios allí como si se tratara del Concejo de Soacha. Pero tal vez no pueden, porque no está Araminta y eso sí es una lástima, porque es imprescindible, en estos casos.

José Ignacio Galarza M.

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